Dea Lacrimas, es una Feca brakmariana que se ha dedicado al espionaje en Bonta. Nunca fue buena luchadora, ni se destacó en nada, no buscaba crédito por sus logros. Pasaba totalmente desapercibida. Mientras le hacía un recado a Amayiro, después, por supuesto de enviar los reportes a Oto Mustam, por un momento se encontró con una otra Feca, brakmariana también, de la familia de los Shield. Después de recordar que estaba en una misión mostrando una faceta bontariana escapó para evitar una pelea que no podía ganar.
Flamigera Shield se dio cuenta de la extrañeza del encuentro, y se dedicó a averiguar todo lo posible acerca de Dea. Primero, se infiltró en Bonta y de los archivos encontró el de Dea. Bontariana por excelencia, cumplía todos los recados pedidos por casi cualquier bontariano, con la condición de que fueran recados importantes y no la hicieran perder el tiempo. Un pequeño rencor surgió, y se decidió a eliminarla en su próximo encuentro. Pero primero visitó Brakmar. En el archivo de Dea, se mencionaba que había dejado el recuerdo de sus victorias pasadas para ir a trabajar de espía en Bonta. El rencor se fue inmediatamente.
Flamigera Shield, que se había retirado del ejército de Brakmar por un corto periodo de tiempo se sintió desentrenada, y para entrenar, se fue a una guarida en la Landa de Sidimote, que en un pasado había sido usada por un grupo de Sadidas y Osamodas para experimentar con Minilubos. Sin embargo debido a los potentes hechizos del Osamodas y de algunas muñecas del Sadida, los minilubos empezaron a crecer, escaparon de sus jaulas, y el lugar fue abandonado. Después todo el género de los Canidae se fue a vivir a aquella guarida. Por eso la escogió de lugar de entrenamiento. Una vez entró a la guarida los Colmillos Blandos, una especie algo débil, atacaron, siendo rechazados de inmediato. Al huir chillando, llegaron Kanugros, que tampoco fueron una amenaza. Caminando por toda la guarida, Flamigera golpeaba a todos los Minilubos, Mediulubos, Uginaks, Kanugros, que después, agotados huían. En medio del entrenamiento se oyó un Rugido ensordecedor. Un licántropo gigantesco atacó. Los pocos cánidos ilesos se unieron a la pelea. Uno por uno cayeron. Poco a poco Flamigera hirió al Maxilubo, que agotado empezó a buscar un lugar para escapar, pero era demasiado grande, no podía huir. Así que siguió luchando. Por momentos huía, por momentos volvía a la carga. Sin embargo no era rival para Flamigera. Pronto cayó agotado y herido. Con un último esfuerzo se levantó y lanzó un Aullido. En un momento otras 2 criaturas llegaron. Otro Maxilubo y un Colmillo Blanco gigante que había sido visto en las cercanías. A pesar de que no eran rivales de Flamigera, la anterior batalla y el factor sorpresa tuvieron su efecto. Flamigera, a pesar de eso, en una ensangrientada batalla logró derrotarlos. El hoyo generado por el otro Maxilubo al entrar, les sirvió de escape. Bastante débil, Flamigera volvió a la posada de Brakmar, donde descanzó y curó sus heridas. Sin embargo, algo más grave se veía venir. Flamigera enfermó, y se dio cuenta de que no viviría mucho más. Entonces decidió hacer un corto pero terminante testamento, marcando con una runa un glifo en él. Tenía un plan, y no podía acabarse su objetivo primario, por el que se unió a Brakmar. Ese objetivo iba más allá de la guerra. Era un asunto pendiente con el mismo Djaul. En su testamento, le dejaba todo, absolutamente todo a Dea Lacrimas. La mayoría de los brakmarianos ignoraba la calidad de espía, así que todo un destacamento de soldados fue a cumplir el testamento. Cuando Dea Lacrimas los vio decidió huir, pero no había donde, estaba sitiada. No obstante, los soldados le dejaron el testamento, y sus nuevas posesiones antes de irse sin atacar. Dea vio la Runa marcada en el pergamino y la tocó... una narración, acompañada de visiones, comenzó.
Flamigera-Shield, una huérfana feca, criada por una osamodas. La osamodas, una guerrera Brakmariana que nunca llegó muy lejos, pero que se dedicaba a leer documentos brakmarianos antes de retirarse para vivir en una casa de la Bahía de Cania, conocía un poco el arte de los glifos, pero solo un poco y solo un glifo. La Zanahowia, glifo legendario de los Wabbits. Le enseñó a Flamigera las bases de su propio poder, y sus invocaciones le enseñaron lo que ella no podía enseñar. Cuando cumplió la mayoría de edad, Flamigera, viendo que su poder menguaba, se fue de viaje para averiguar la razón. En el camino llegó a una escuela que enseñaba a manejar bastones. Ella fue, buscando aprender a manejarlos, pero los maestros no la dejaron entrar por no ser capaz de invocar nada. Sin embargo, el último maestro, un guerrero muy peludo, se decidió a enseñarle. Tiempo después, habiendo olvidado la mayoría de sus capacidades defensivas, la feca, hecha toda una guerrera llegó a Astrub, donde vio la estatua de su diosa, bajo una Maldición oscura. Supo inmediatamente lo que tenía que hacer y viajó a Brakmar, enlistándose en su milicia. En el camino un Sram le enseñó que tenía una habilidad capaz de eliminar a sus enemigos sin gran dificultad, una habilidad poderosa equiparable a muchas de los Yopukas. Le enseñó a dominar el hechizo Puñalada, una habilidad feca antigua, olvidada por el tiempo. Eso apoyó mucho su conocimiento de los bastones Sadidas. Se enlistó en Brakmar, y después de arrazar con bastantes milicianos bontarianos generando Caos en Bonta, algunas personas empezaron a seguirla, para cazarla por dinero. No se dejó cazar. Vencídos a a casi todos sus oponentes y a los que no vencía lograba engañar para poder huir. Empezó a escalar entre los puestos. Atrajo la atención de Oto y de Amayiro. Amayiro decidió mandar sus peores asesinos. Pero falló. Oto mustam se regocijaba del éxito de su apreciada discípula. Djaul mandó una señal en un papiro, señal indescifrable. Flamigera se retiró y se decidió a descifrarlo. Le dedicó gran parte de su vida a ello, y falló. Terminó con su muerte.
-Ahora, ya sabes lo que quiero. Necesito seguir viviendo para descifrar ese papiro. De eso depende el futuro de la raza feca, permíteme ser tu.
-Acepto, seremos una desde ahora.
Soy Flamigera Shield. Pero no soy solo ella. soy Dea Lacrimas y ahora tenemos un único objetivo. No trabajaré más para Brakmar, hasta que llegue el momento. Me retiraré, pero cumpliré con mi objetivo final, descifrar el papiro de Djaul, que posiblemente contenga el modo de anular la maldición de nuestra Diosa. He renacido, como una nueva feca. Soy Aspida Imithea.