Un Sacrógrito, un Anutrof y un Zobal iban a la turbera nauseabunda por primera vez…
El Sacrógrito vio toda esa agua sucia y estaba fascinado por la corriente tan fuerte que había. El dijo que quería comprobar que tanto podía resistir sin respirar mientras era azotado por la corriente y caminó metiéndose al agua de la turbera. Obviamente el se ahogó y nunca regresó.
El Anutrof, conociendo que muchos se han ahogado y muerto dentro de esa agua inmediatamente pensó que estaba llena de tesoros en el fondo,así que dijo que él quería investigar que cosas había en el fondo y caminó hacia dentro del agua sucia.
El tampoco regresó.
El Zobal, sabio alquimista que estudiaba con Otomai, esperó un largo rato y después escribió la observación: “El Sacrógrito y el Anutrof son solubles en el agua del océano.”