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[Historia] Krosmoz - Dathura y Ogrest + Besti y el Dofus Púrpura

Por NELSON-MAGNO - ANTIGUO ABONADO - 05 de Mayo de 2014 09:09:22

Hola a todos, aquí traigo una traducción personal de unas historias que encontré que les pueden ser de interés sobre Dathura, Ogrest y el Krosmoz en general.
Están fechadas del 2011-2012 pero creo que son más viejas a ello, quizás 2008-2010. Debido a que el background del Krosmoz está en constante desarrollo puede que algunas cosas o términos hayan sido cambiados o eliminados/descontinuados, lo que tengo por seguro es que son historias oficiales.

Algunas pertenecen a secciones de Wakfu pero es impreciso ver a Ogrest y Dathura desde un solo lado de la Historia (Dofus o Wakfu). Sirven de complemento al tema de la Línea del Tiempo del Krosmoz y al tema dedicado a Ogrest.

Agregué notas personales sobre la traducción, no hacen parte de los textos originales.

En fin, este es el índice y buena lectura biggrin

1. El Cosmos de Wakfu
2. Toh'Lo el Osamodas
3. Ogrest en el Zinit
4. Dathura en los Abismos




1. El Cosmos de Wakfu



Mil años después del comienzo de la era DOFUS, Wakfu presenta un mundo arrasado por la tristeza de Ogrest. Este monstruo aún no supera la muerte de su dulcinea. Ha inundado los continentes de sus lágrimas, tanto literalmente como en sentido figurado. Bueno, es verdad que él la mató, pero se arrepiente de ello.

Desde entonces, la geografía es totalmente revuelta. La economía vacila y las alianzas políticas parecen inciertas. Nuevas criaturas han hecho su aparición arrasando todo a su paso.

Para sobrevivir a esta catástrofe, las 12 divinidades reclutan jóvenes héroes para vencer al ogro llorón. No se sabe si hacer parte de los elegidos sea algo que otorgue pasividad. ¡Pero para aquellos que quieren reposar en paz, tendrán suficiente tiempo cuando estén muertos!



Cuando nuestros ancestros contemplaban las estrellas, no estaban seguros de obtener todas las respuestas. El silencio de las respuestas cósmicas obliga a los hombres a dotarse de profetas, de pitonisas y de palabras divinas, interpretadas durante los sueños. Los hombres se inventarían a los dioses para sentirse menos solos. Lo que ellos no saben, es que solos no están.

El Cosmos no es más que una faceta de lo que son en verdad las cosas de la realidad.

Quienes nacieron primero no sabían grandes cosas del Mundo en el que habitaban, y los dioses se impusieron naturalmente como la única autoridad posible, la única manifestación de poder supra-humano, de poder.

El Mundo continuó en función bajo esta suprema autoridad, sin plantearse preguntas sobre los planos paralelos, sobre estas dimensiones que existían en los intersticios, estos reinos maravillosos, esos vastos panoramas donde admiración rima con peligro. Los héroes han vivido como ignorantes, incapaces de proyectarse en el gran todo, dejando que los dioses administren sus vidas, recompensados con migajas. Nadie habría podido creer que estos dioses no eran nada más que almas muy viejas, las primeras quizás, en ser lanzadas al Incarnam. En este lugar sagrado, los dioses se han desarrollado, han ejercido su influencia sobre las almas siguientes, quienes debían rendirles servilismo. El mito de Osamodas descubriendo el Mundo material es la versión “humana” de lo que realmente pasó. Como Osamodas ha atravesado las dimensiones, plano por plano, para venir a instalar sobre el plano material un lugar donde las almas sometidas pudieran exprimir su fe. Pero el Mundo es más vasto, este engloba los dioses, los cubre alrededor.

Sí, el Mundo es vasto y elíptico, el Mundo es un huevo, y estamos dentro de este. Los héroes, los dioses. Este huevo, nació de la unión del gran Dragón cósmico y la Diosa. Pero este huevo dispone de un punto de control. El Zinit del wakfu, punto más “alto” de todas las dimensiones, tiene por opuesto el Nadir del wakfu, punto más bajo donde, parecería, ha sido erigido el Reloj de Xelor.

Desde su ascensión, Ogrest ocupa la posición dominante en la cima del wakfu. Desde allí, dicta su voluntad tanto al plano material – regido por las fuerzas elementales; como a los planos cósmicos – regidos por el misterioso Stasis. Ogrest es ahora el Alfa y el Omega de este Mundo, y su poder no cesa de crecer. Como lo ha profetizado la pitonisa Ocfodine, asistente desde su peñasco musgoso a las preguntas del gran magisterio Plouf, el destino del hombre parece hoy día estar bien sombrío.

-Pitonisa, dime, ¿quién controla este universo?

-El hilo que sale de boca te dice: “¡Percibe el Material! El plano de la concreción, del sedimento. ¡Percibe el Étereo! Donde los sueños y las pesadillas del hombre van a parar. ¡Percibe el Astral! Donde danza la música de las estrellas. ¡Percibe el Élysium! Demonios y dioses comparten estos lugares, divididos por la Gran Muralla. ¡Percibe el Nadir del wakfu! Donde las agujas del tiempo hacen tic-tac. ¡Percibe el Zinit del wakfu! Donde está Ogrest.

Hombre, desesperado, porque no eres el más grande. Así va la palabra silenciosa del movimiento inmóvil.”



2. La verdadera historia de Toh’Lo el Osamodas

Por el Mago de Zo de Madrestam

“¿Te gustan los animales? A Toh’Lo [1] también. Él les había consagrado su vida. Este martillo cuenta un poco su historia: una gran comunión con las bestias, tan ágil como un Jalató cojo con solo 2 dedos en cada pata.”

¿En verdad esto es toda lo que Historia recuerda de Toh’Lo el Osamodas? ¡No! ¡No se dirá que yo, el Mago de Zo de Madrestam, he dejado que este héroe caiga en el olvido! ¡Nay! Pidan a su bardo favorito, que rasgue su arpa y toque una melodía relajante. Luego prepárense una buena tisana de Dizbi. Hagan pulsar sus chakras con el estilo de un Sram. ¿La sientes crecer, es una buena vibración? Eso significa que están listos, entremos en la leyenda de Toh’Lo.


“Aventureros, valerosos y héroes,
Escuchen, escuchen la leyenda de Toh’Lo.
Era un Osamodas
Cuyo nombre peor que el hielo,
Daba escalofríos en la espalda.
Armado con un martillo,
Exploraba el Mundo.
Su alma furibunda
Reclamaba las bestias salvajes
A someterse a la esclavitud.”

No está nada mal. ¡Se siente el canto épico, me encanta! Continuemos…

“Toh’Lo tenía un martillo.
Golpeaba [2] de día,
Golpeaba de noche,
Le ponía todo su corazón.
Había adiestrado un Tofu, un Jalató
Y un Crujidor,
Golpeaba a su padre, su madre
Sus hermanos y sus hermanas,
¡Ohoh, eran buenos tiempos!”

¡Jum! Interferencias cósmico-etérico-yeyé… extraño… Intentaré otra cosa.

Veamos lo que la musa de la inspiración me deja como mensaje…


“¡Ah siento algo perverso!

A escribir en verso,
A tus lectores pierdes
Pobre vejete!”

Jum. No más rimas entonces… Bueno. Veamos otra cosa.

¡Ya está! Narraré en detalle la aventura de este Osamodas por los ojos de su fiel Pagmalas.

¿Dónde se esconderá ese? Ven pequeño Pagmalas, tomaré posesión de tu cuerpo. Es prácticamente indoloro, ya verás, Pagmalecito.

Y, en un vuelo de incienso y de encarnaciones, el Mago de Zo proyecta su espíritu dentro del cuerpo de Pagmalas, el fiel compañero de Toh’Lo.

-Pequeñín, pequeñín, pequeñín… ¡Ah, ahí estás!
-Twiliik!
-Sí, siempre es lo mismo al comienzo.
-¿Twik?
-No, es solo mi índice.
-¡Twik twiku!
-Sí, yo también te quiero. Pero tengo una leyenda que contar, mantén la calma….

Es así como el Mago de Zo presta su voz y su razonamiento a Pagmalas, el mítico Tofu de guerra de Toh’Lo.

-“Twik twi… ¡Kof! ¡Kof!” dijo Pagmazo para comenzar.

Pues el espíritu del Mago canaliza los pensamientos del Tofu. Y el Tofu se expresa con la voz del Mago:

-Toh’Lo es un domador de criaturas.
-Sí, eso ya lo dije.
-Sí, Mago. Pero lo que ignoras es que, como saben, un héroe no es nada sin un verdadero peligroso enemigo a su altura. Y hay que ser un Tofu para darse cuenta lo valiente que Toh’Lo fue… Por cierto, ¿no hay nada para picar aquí?
-¡Luego! ¡La leyenda primero!
-No me parece… Las semillas primero y la leyenda después.
-¿Y decías que Toh’Lo era un buen adiestrador? Contigo, cualquiera se enloquece.
-¡Twilik!
-¡Ay!
-¡Twilikeuh!
-Bueno, está bien. Solo una, eh. ¡Toma!
-¡Pik pik! ¡Twilik!
-¿Cómo que twilik?
-¿Twik?
-¡Arrrrrgh! ¡Los efectos de mi encarnación se disipan! Me siento ido… ¡escupe ese pedazo, pajarraco!
-¡Twiiiiik!



Pasemos de los inconvenientes mágicos del Mago de Zo para ir a lo esencial: Toh’Lo. Látigo en una mano, martillo en la otra, el joven Osamodas había comprendido muy temprano que el adiestramiento se basaba en un perfecto manejo del lenguaje animal.

Un lenguaje que se propuso a aprender… enseñando los –espectrales- colmillos. Tenía apenas trece años y ya, todas las criaturas de Amakna y de sus alrededores se inclinaban ante su paso, en señal de respeto. Apasionado por la aventura, merodea hacia Cania. Hacia crujir el lomo de los Trools por no poder adiestrarlos – no hay cerebro en estos monstruos. Luego se dirige hacia el Sur, en tierras brakmarianas. Allí, para pasar el tiempo, domestica los visibles horrores de la Feria de Trool. Como anécdota, es en este lugar, propicio para las fantasías y las ideas raras, es que se le vino la idea de esculpir su martillo para tomar la forma en que se le conoce hoy día: dos garras unidas, como las garras de un dragón. El Martillo de Toh’Lo había nacido: un arma excepcional que sería codiciada tanto por los Osamodas como por los Xelors.

A los quince años, ninguna criatura podría resistírsele, ni siquiera el Minotauroro. Consiguió someter a la bestia quien le había dado su bien más preciado: un Dofus Púrpura. Esta fue una de las más bellas victorias de Toh’Lo. Sería esta la que causaría su perdición, más tarde, mucho más tarde…

Toh’Lo tenía varias centenas de años. Ogrest ya ponía al Mundo en un completo desorden, en su búsqueda de los Dofus. Su camino se cruzó con el de Toh’Lo. Si el Osamodas hubiese estado en el apogeo de su carrera, el Ogro no estaba aún en la cima de su carrera. Pero aun así, el coloso había estremecido la valentía de más de un guerrero.

El cara a cara tuvo lugar en las llanursa. Toh’Lo nunca se había encontrado con una criatura similar. Lejos de asustarse, este enfrentamiento le haría jubilarse. Hizo sonar su látigo una primera vez, por juego, por desafío. La segunda vez, la correa azotó el cuero del Ogro. Pero el coloso no respondió a la provocación. Avanzó un paso ligero, una montaña repleta de músculos. Un vieja, muy vieja sensación invadía a Toh’Lo. Algo tan viejo como el mismísimo Mundo. El miedo. El látigo no tuvo la oportunidad de sonar una tercera vez.

Cabriola de Ogrest. La tierra tiembla. El Ogro se incorpora, atrapa al Osamodas entre el tumulto de sus puños. Toh’Lo queda destrozado, su cuerpo palpita unos instantes más. Luego, el Dofus rueda junto a su cuerpo inanimado… Ogrest lo agarra delicadamente de sus palmas rojas, y el Ogro le murmura al viento y a las estrellas…

-Reencárnate cien veces más. Vive grandes guerras. Y vuelve a ver a Ogrest…

Con las llanuras como únicas testigos del combate, Toh’Lo habría debido caer en el olvido. Pero, la tierra también había sido golpeada por el Ogro. De sus magulladuras nacerían colinas, y sobre las colinas, árboles. Los insulares de Amakna han bautizado este lugar “Bosque de Toh’Lo”. Es un lugar hoy día apacible, ahora que Ogrest no es más que una leyenda…


[Notas: (1) Toh'Lo es la versión en francés de Besti. Hay un martillo que lleva su nombre dentro del juego. (2) Del verbo "cognait", puede tener otro significado.]



3. Ogrest en el Zinit

Todos tenemos muchos preguntas al respecto: ¿quién es este Ogrest que ahora parece tener el Mundo entre sus manos? ¿De dónde viene? ¿Cómo se volvió así de poderoso? Mis amigos, hoy tomo la pluma para hablarles de un gran flagelo, que puede no ser lo que ustedes creen. Hace mucho tiempo he buscado la verdad, y nada más que la verdad. Simplemente: las creencias, las esperanzas. Aquello que sabemos de Ogrest son solo confusos fragmentos: un Ogro, para algunos, que podría comer todo lo que deseara sin engordar un centímetro. Es posible que su estómago posea algunas propiedades dimensionales, ¿podría llevar a una dimensión alternativa donde se almacenaría lo que consume? Es posible. Los ogros alcanzar su tamaño adulto luego de un siglo de vida, y sabemos que Ogrest existe desde hace mucho tiempo, dos siglos, por lo menos. Algunos dicen que mil años. ¿Quién sabe? El misterio del origen de Ogrest se pierde en los últimos años de DOFUS, cuando los hombres comienzan a jugar con aquellos seres poderosos que les sobrepasan. Se escucha hablar de un Ogro terrible, quien asolaba los campos, insaciable, indestructible. Su mito se hizo famoso, hasta convertirse, hoy día, en la creencia más difundida en las islas de este Mundo. ¡Ogrest! De ser un simple ogro, se ha convertido en un titán. Más de un siglo luego del comienzo del cataclismo, Ogrest es un mito. Los recitos de ascensión hasta el Zinit de Wakfu han atravesado los tiempos para resonar hoy día en nuestros oídos, a través del mini poema lírico de Zod O Barbapa, misterioso Feca.


Ogrest, vasta montaña,

Cantamos tu nombre.



De la amiba al gran voraz,

Has bajado las pendientes del Solace

Para encontrar la paz dentro de los

[bosques sombríos,

Entre las bestias y las sombras,

has prosperado.



Milenios de espera,

Andando, saqueando, consumiendo.

Milenios, has sido,

Tu fuerza creciente,

Tu poder emergente

Tal sol ante nuestros ojos.



Entonces, Dathura apareció,

Pequeña muñeca encantada,

Vino a posarse a tus pies,

Tendió ante ti sus manos remendadas,

Suplicando atención.



Para ella, tu encontraste los huevos,

Los seis primordiales, engendrados por

[Dragones

Por el amor de una mujer,

De una muñeca

Que quería ser amada.



Aprietas el puño hacia los astros,

Desafías la tierra entera, sus

[héroes, sus dioses

Arrancas los tesoros de las manos

[de los titanes,

Desafías al mismísimo cielo de venir

Los tomas.



Tu misión alcanzada,

Te reúnes con Dathura,

Al borde del Mundo,

Donde se forjan las pasiones.

La abrazas.



Pero en la oscuridad

Velaba uno de los Doce.

Vino a recuperar los huevos

Para devolverlos al Corazón

[de Incarnam,

Se opondría a la Unión.



Siguió la confusión.

Aquí, nuestros sentidos se pierden.



Un terrible combate,

Y Pandora cae,

Hundida en los Abismos,

Cubierta del Corazón de Incarnam,

Abrazada.



Para encontrarla,

Atravesarás los Abismos,

Hurgarás las grutas del Mundo

[primordial,

Las fallas de los planos superiores,

Las galaxias suspendidas,

Los intersticios.



Tu colosal poder

Podría someter la naturaleza,

Los árboles como paja,

El mar se abriría ante ti,

Inclinado como tal domesticado.



Numerosos,

Aquellos que intentaron frenarte.

Tu ascensión, inevitable,

Tu voluntad, endurecida por la ausencia[1],

No sufría ningún obstáculo.



Bajo tu puño cayeron los

[Doce,

Y los demonios rieron,

De verte atravesar así

El huevo cósmico, las dimensiones,

Sin reducir la marcha.



Tomando el camino de los sabios,

Tu camino trazó tal línea recta,

Escalaste el Wakfu hasta su

[Zinit,

Tierra virgen,

Tierra de control.



Dentro de la cabaña de los Antiguos,

Hiciste tu nido.

Esperaste.

Suspiraste.

Lloraste.

Y el mundo se inunda.

[Notas: (1) "absence”: Ausencias o bien puede significar pérdidas de memoria.]



4. Dathura en los Abismos




Extracto de “Mitología de Wakfu”, Tomo XII, por el ilustre y ancestral Palada Bolala, vestigio Feca de la era de las primeras facciones, hoy día afiliado a Los Últimos Centinelas.

A la final sabemos muy pocas cosas de Dathura. Se trata de una muñeca Sadida que se habría emancipado de su Dios para llevar una vida de humana. La pregunta sobre si Dathura es una de las diez muñecas primordiales de Sadida se ha mantenido en la mente de los eruditos del Mundo de los Doce por mucho tiempo. Parecería que se tratase de un malentendido, Dathura había sido expulsada del entorno del Dios por emprender una misión insensata.
Las opiniones divergen sobre la naturaleza de esta misión - ¿quería emanciparse de su familia? ¿Capricho del encanto y la belleza? ¿Aspiraciones de convertirse en algo diferente a una muñeca? Parecería que la muñeca habría fracasado en su misión, y estando cerca de la muerte, cuando sus hilos estaban casi deshechos, es que Ogrest la salvó. La historia de amor de estos dos es una gran tragedia, y su eco resuena aún a través del Mundo como una de las grandes historias fundadoras del cataclismo: ¿La tristeza de Ogrest no se debe a la pérdida de su ser amado? Esto es lo que piensa la mayoría de los habitantes, que aman las historias de amor dramáticas[1].
Pero la versión exacta sobre lo que pasó entre ellos permanece opaca. ¿Dathura traicionó a Ogrest? ¿Qué hay sobre esa sombra que dicen haber empujado a la muñeca hacia el Abismo? ¿Cuál es la verdadera realidad de la relación entre Ogrest y Dathura? ¿Quién fue la supuesta criatura que albergó los Dofus que tanto Dathura y Ogrest necesitaban, cada uno por sus propios motivos? Díficil de responder, ya que nuestras fuentes son raras y han desaparecido.
Lo esencial es que sabemos que este mito fundador proviene de los cantos litúrgicos de Las Hermanas de Dathura, una misteriosa y muy secreta sociedad iniciática con oscuras artimañas. Se le deben los atentados sonoros del mercado de Astrub, la demolición de los campos de flores de Lulu Bay y el triste sabotaje de los navíos Arcoíris de Bonta. Los únicos espías que habían logrado infiltrarse a sus rangos nunca volvieron a hablar sobre lo que habían visto.
Solo este corto himno, que hemos conseguido de los Dathores de Amakna. Inspirado por los ecos de las Musas descendientes del Monte Penama, el coro de las Hermanas canta el gesto de Dathura, perdida en más estrechas galerías[2] del Mundo.



Oh,

Las tinieblas,

Los peñascos mudos,

Los terribles picos de la oscuridad, puntas de piedra afilados, todas alrededor como la mandíbula de un dragón encerrada en torno a esta pequeña forma, dulce forma de hilos desatados, arrojada al precipicio por la brutalidad de un amor terrible, voraz y posesivo y---



¡No, no por la pequeña muñeca! Aquí duermen los anti-dioses del Mundo de los Doce, horda, vómitos de escamas y de ácido / ¡Corre, corre! ¡No dejes que te atrapen! Ve más rápido, tus piernas, minúsculas, sobre el suelo averiado, no (ilegible)



Solo dentro de círculo de luz,

Hecho para respirar,

Afuera y adentro,

Te escondes.

Lejos, el hedor de las cavernas, del azufre y de las emanaciones.



De los esqueletos en descomposición.



No llores, muñequita,

Pronto, podrás volver,

Ellas vendrán a buscarte,

Consolarte,

Aquellas que esperas, y que andan, los ojos vendados,

En el terror de la última fosa.



Toma sus manos,

Ellas te guiarán en tu pesadilla,

De sus dedos alados[3],

Ellas repararán tus nudos,

Por el ojo de la aguja, tu vida,

Recomenzará.

Y tu propósito – en la justa medida de lo que te han robado

Tu humanidad.

[Notas: (1) "les histoires d'amour contrariées.". (2) "boyaux". (3) "De leurs doigts ailés".]

La versión original de estas historias pertenece a Ankama. Ankama todos los derechos reservados.


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