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[RP] Historia de un yopuka

Por larryrap 17 de Abril de 2009 21:12:59
Historia de un yopuka

Nace un guerrero

Deseo perderme en la infinita oscuridad, salir y combatir todos mis temores, vencer las feroces fieras de las tenebrosas mazmorras, paso a paso volverme mas fuerte y así poder vivir honor y morir como un guerrero.

Soy un chico que nació junto a un pequeño risco a las afueras de una pequeña aldea Incarnam, bajo la sombra de una gran estatua, la estatua del dios yopuka. Crecí criado por los guardianes del viento, unas enormes aves con vestimenta y corazón de guerrero, allí en los riscos pase mis primeros años, cuando cumplí dos los guerreros decidieron que era tiempo de que viviera con los míos, así que me dejaron a merced una muchacha que conocía mucha gente en la aldea.

Llueva así era su nombre, ella era amiga de unas hermosas sirenas que se bañaban en una alberca natural que era formada por un riachuelo cercano a los riscos, Llueva me alimentaba, con plumas de píos salvajes que corrían cercanos a la aldea me hizo un traje:- hay tienes tu capa ( un trapo hecho de plumas) y tu sombrero ( una bonita gorra de color amarillo ), ve donde Adrián la sirena, llévale esas jarras de agua.
Salgo de la casita y veo cinco grandes jarras de agua y un palo, me pregunto si llevar tres y luego dos, o talvez cuatro y luego el otro, al final puse dos jarras de cada lado y otra sobre la cabeza, rumbo a la pequeña alberca, silbando sobre el camino tonadas silvestres de algunos animalejos que habitaban por allí, cuando de repente me ataco un pequeño mosquito ( no tan pequeño en realidad era del tamaño de una pierna y sus alas zumbaban con pequeños tintineos que recuerdan a los huesudos que se alojaban en el viejo cementerio ) el mosquito lanza un picotazo y derriba la jarra de la cabeza, toda el agua se riega y la tierra se la traga, como si fuera la playa mas sedienta de la isla Otomai, pongo las jarras en el piso y uso el palo para defenderme, el mosquito arremete otra vez, con gran agilidad lo esquivo y lanzo un golpe con el palo, pero este hace demostraciones de gran agilidad y lo evade, me mira a los ojos deseando chuparme la sangre de las venas, observo el palo ( un obsequio que los guerreros del aire le habían dado a Llueva en agradecimiento por cuidarme) en un lado tiene una forma un poco alargada, extraña, puntiaguda, recuerdo haber visto antes eso, es el dibujo de una espada. Me suda la frente pero no las manos, es mi primer combate, zuuum!! El mosquito pasa muy cerca y su ala marca un pequeño corte en mi ojo derecho, me distraje, pero logro concentrarme, observo los movimientos del mosquito un infinito vaivén que intenta marearme, me concentro en un punto, una pequeña mancha negra que tiene entre los ojos, el mosquito embiste con ganas, lo veo acercarse cada vez mas, apretó con todas mis fuerzas, unos instantes mas … todo es oscuro.

El dolor me invade, abro poco a poco los ojos, estoy en la cabaña con Llueva, ella duerme junto a la mesa, me levanto, noto algo extraño en mi brazo derecho, algo largo y firme tranca mi brazo, unas vendas viejas lo envuelven, es un trozo del palo, al lado de la chimenea alcanzó a ver los restos destrozados de este, y una estufa que despide el rico olor de un pequeño caldo de mosquito.

Crecer es experimentar

Ya tengo 11 años, mis técnicas con la espada de madera y los viejos muñecos de paja han mejorado bastante, los demás chicos de Incarnam vienen hasta mi cabaña a desafiarme a duelos, me gustan los duelos, son divertidos, nadie sale lastimado, no hay temor alguno, no es como las agresiones, no, eso es otra historia. Mi buena amigo Gondra, un osa adolescente, me enseña sus trucos invocando criaturas de la nada, levanta su gorra y sale un tofu, este brinca de un lado a otro, de la maga salen otro dos, y termina invocando un pequeño jalato mal entrenado, que se come a los tofus de un bocado.

Tu, yopuka!! - grita otro a unos cuantos metros de donde estábamos Gondra y yo.
No as tenido suficiente - digo con aires de grandeza.
Te voy a cerrar el pico bastar… - un joven sacro lo detiene con fuerza por el hombro, me mira y dice - enfréntalo, haber si eres de verdad.
Me paro de la silla y me acerco a ellos, Gondra mira de cerca.
Muéstrame lo que tienes - digo.

El yopuka salta y viene corriendo a toda velocidad, lo recibo de dos golpes y lo rodeo, se recupera y ataca, paro su espada con un choque de la mía y pateo su vientre hundiéndole las costillas contra las viseras, cae al piso sin aliento, miro al joven sacro y me doy la espalda, siento una ráfaga pasar sobre mi. El sacro me mira, sonría y dice: - nunca le des la espalda a un sacro.
Habiendo terminado esa frase me lanza una violenta patada, la cual esquivo con habilidad, no tuve tanta suerte con la segunda, su enorme pie sangriento golpea mi cabeza, dando giros caigo al piso, veo la sombra de un jalato cerca de mi, la invocación de Gondra va contra el sacro, este lo esquiva fácilmente y de una patada lo hace desaparecer, ahora se dirige hacia mi amigo, lo veo caer a mi lado, me recupero y veo no muy lejos mi espada de madera, corro. Tomo la espada y al mismo tiempo recibo una patada en el estomago que me hace volar por los aires pero no suelto la espada, el golpe hace que se me dificulte respirar, veo borroso, me paro, el mareo se va, miro la espada en ella hay clavado un fragmento muy oscuro, el recuerdo de una vieja batalla vuelve a mi mente, empuño mi espada con fuerza, y voy contra el sacro el cual me espera con una carcajada marcada en su rostro, una patada y la espada sale volando, la segunda, la freno con mi mano, a pesar de mi estatura poseo una fuerza extraordinaria, lo levanto del pie y empiezo a girar, su cabeza choca con una piedra y lo arrojo muy lejos, su cuerpo entero se golpea contra un viejo roble y lo derriba, haciendo estremecer durante algunos segundos la tierra, con una extraña energía sobrenatural el sacro se para y sonríe, su sangre que le chorrea de todas partes tiene un oscuro fulgor, parece que hirviera como la ardiente lava de las afueras de Brakmar.

La mejor armadura es la que se gana.

En mis sueños veo una sombra que brilla, una sombra de cola morada, una sombra con fieros colmillos, una sombra de ojos rojos como el odio y el amor. Un enorme pero rápido lobo corre por el bosque, otro lobos aúllan, como alabando al enorme lobo, este se detiene sobre la copa de un fresno, observa una escena en la que un gran trool acorrala una familia de lobos, el trool con su maza golpea al padre y lo deja inconciente, la madre se hace al entre el trool y sus hijos para protegerlos, pero no es rival para el trool el cual la toma con una mano y la aprieta, la loba llora y aúlla, uno de los pequeños embiste al trool y le muerde un dedo, el trool lanza a la madre y amenaza aplastar al pequeño lobo con el mazo, y unos enormes colmillos se clavan en el brazo del trool, este chilla de dolor y se sacude, le escurre sangre del brazo a montones, el trool mira a su nuevo adversario, un enorme lobo plateado de cola morada y un par de ojos rojos lo miran fijamente. El trool arroja su mazo, el lobo esquiva fácilmente y salta por encima del trool luego gira, ataca con su garras que parecen prendidas en llamas y con cada rasguño de la sangre del trool hace salir grandes chispas, el trool lanza un puño y el lobo de un fuerte mordisco lo detiene, el lobo aprieta sus mandíbulas cada ves mas, el trool se arrodilla del dolor y suplica con torpes palabras, el lobo suelta la mano del trool ya destrozada por los poderosos dientes y colmillos, el trool mira los ojos del lobo de nuevo como esperando la muerte, esperando ya su fin y algo extraordinario ocurre, una idea viene a su mente… Desde entonces lobos y troles conviven en una eterna paz en los bosques de Cania. Despierto, un extraño lobo aúlla en mi mente, es el día, Llueva me preparado mi equipaje, ocupo mis extraños zapatos que a veces parecieran rodar, mi sombrero pesquero de rallas, un anillo que le arranque a un huesudo en el cementerio, el amuleto que me había “regalado” una chica a cambio de algunos objetos ( por que supuestamente era de la suerte ) y la vieja capa de rombos de mi amigo Gondra.

Llueva:- con que hoy viajaras a Astrub. No ?
-Claro, hoy es el gran día ya con 18... - Llueva luce algo triste- vamos, creo que puedo arreglármelas solo, estaré bien no te preocupes.
Llueva:- vive y cumple tus sueños joven guerrero.
-Déjate de payasadas, ya nos veremos, adiós mamá. Salgo para nuca mas volver.

Espero les guste la historia ^^ aun no termina pero comentenla haber si vale la pena el esfuerzo seguirla escribiendo.

Att: Larrysayan ex-yopuk 16X
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Jojojojo rewena xDD sigue con mas kiero salir yo u.,u

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Larry larry D= buena historia man

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El descubrimiento hace al hombre

Astrub no es como la pequeña aldea de Incarnam, aquí los píos son feroces ratas con plumas, a veces se confunden con ellas, los gatos solitarios vaguean por los tejados en busca de algo que beber, tal vez en busca de un amor que llene sus vacíos, voy entrando a la ciudad y veo una joven sadida que es atacada por algunas ardillas salvajes, la ayudo a espantar la plaga, en agradecimiento me obsequia un libro, lo meto en mi mochila y sigo mi camino.

Al entrar a la mirada veo un mundo totalmente diferente a comparación del que yo venia, la gente era esquiva, a veces arrogante, miradas obscuras que te atraviesan, chicas lindas y hermosas que se asolean junto a los árboles, montones de gente retándose a duelos, cada uno con el ansia de comprobar su superioridad, me quedo observando uno en especial, un pequeño xelor cabezón, juega con un torpe sacro, el sacro corre pero el lo ralentiza, volviéndolo mas y mas inútil para el combate, el sacro salta, el mago se teletransporta y asesta un duro martillazo en la cabeza del sacro, este queda aturdido unos segundos luego hace volar de su mano una ráfaga de viento que hace volar al xelor, el xelor saca un artefacto de su manga, es un pequeño reloj de arena, este lo arroja justo debajo del sacro y repente una nube de polvo cubre la escena, al despejarse se puede apreciar al sacro atrapado entre un reloj de arena gigante, la arena empieza a agitarse, el sacro esta viviendo una tormenta de arena miniatura, el xelor hace un gesto con la mano, asombrosa mente el reloj intentar comprimirse ( lo que por lógica es imposible al ser de vidrio) y al no soportar el esfuerzo ejercido por la obscura magia del xelor se fragmenta en mil pedazos que huyen hacia un pequeño agujero negro que pareciera estar ubicado justo en el corazón del sacro, las heridas son infinitas, el sacro cae al suelo de rodillas, no soportaría un golpe mas, de repente aparece el xelor rápidamente usando una serie de pequeñas apariciones y desapariciones y asesta otro violento martillazo en la cabeza del sacro, su columna sufre la mayor parte del daño, el xelor retrocede, el sacro con la mirada en blanco y escurriendo su sangre, bañando el piso con esta se logra poner en pie… un segundo mas tarde cae al piso sin conocimiento.

Los amigos solo existen en otros mundos
-Corre- grito, un feroz crujidor ataca una pequeña feca, la tiene
arrinconada, la feca usa un escudo brillante, parece la luz de una estrella a punto de extinguirse, el crujidor lanza un golpe pero no le logra tocar un pelo, ella escapa, el crujidor ahora se dirige a un sadida el cual instantáneamente usando sus conocimientos de la naturaleza hace florecer unas ramas las cuales dejan inmóvil al gran crujidor, este en un fiero ademán toma una enorme roca y me la lanza, me protejo con mi escudo, el golpe es fuerte y seco pero no logra derribarme, avanzo hacia el estático crujidor y con un poderoso golpe de mi raziela lo parto en dos.
- Si, la ultima piedra de rubí.
- En que la usaras- pregunta la joven feca.
- Creo que me are un poderoso amuleto del xelor- respondo.
- Pues valla, me han dicho los poderes que otorgan los artilugios de los magos del tiempo pueden darte habilidades extraordinarias- dice con asombro el sadida.

Voy corriendo a astrub, entro a la vieja joyería en busca del joyero milenario ( así le decían), en cambio me encuentro con un joven xelor, su rostro me parece conocido, pero los vendajes en su cara no me permiten observarlo bien.
- Ola- dice el.
- Mmm y el joyero milenario ?- pregunto.
- Para que necesitas a ese estupido viejo- dice con aires despectivos.
- Es el mejor joyero de la ciudad, no ?
- Nah, ya esta casi ciego de lo viejo, no es el mismo de antes, si tan solo pudiera diferencia entre su martillo y la cuchara de la cocina yo lo trataría con el respeto que se merece, se merecía- dice en voz baja- afortunadamente el viejo es listo y a reunido un montón de gente para escoger su discípulo y sucesor.
-A si ? Y donde esta el?- pregunto.
¬¬ Estas parado justo frente a el.
Lo miro incrédulo, el dice: - si quieres yo puedo fabricarte tu amuleto y gratis, con una condición.
Me lo pienso:- cual?
Estoy haciendo una investigación del antiguo arte del mageo. Quisiera probar algo en tu amuleto, si no te incomoda por supuesto.
- Adelante. - le entrego los materiales, el se dirige a el taller, lo sigo, se sienta y toma los materiales en sus manos, los mira pensativo y saca un enorme libro que tiene el sello del joyero milenario en la portada, lo revisa y lee en vos baja, no logro escuchar, habilidosamente saca un montón de herramientas bajo sus mangas, otras aparecen de la nada, las emplea todas en la fabricación del amuleto.
- Eureka, ya esta listo. - se levanta y saca de un viejo armario un papel del color azul oscuro de un cielo nocturno, en el hay unos mamarrachos y geroglifos que son inteligibles para mi, pone el amuleto en el centro del papel y coloca unas rocas alrededor (parece que tienen algún orden), luego hace brotar algunas chispas sobre ellas, las rocas se encienden, cada una brilla de un color distinto, el brillo se eleva y se concentra tanto que juraría poder agarrarlo con la mano sin embargo no lo intento, el xelor con la destreza de sus mágicas manos logra controlar los brillos de colores, poco a poco los dirige hacia el amuleto, algunos fragmentos de brillo chocan en las paredes y desaparecen, mientras que las del amuleto permanecen allí como intentando apoderarse de este intentando ser subsionadas por el, cuando el amuleto empieza a vibrar y toda la joyería queda en silencio los brillos en el amuleto se elevan con este a la altura de los otros, los rayos chocan y una enorme luz resplandeciente ilumina todo el lugar. El xelor toma el amuleto en sus manos y algo ilumina su mirada, una maliciosa sonrisa se planta en su rostro y dice:- es perfecto… mucho gusto mi nombre es Pyro.

Un gremio es lo mismo que una familia, no cualquiera puede ser parte de tú familia, por mas que se esfuerce.
- Oye tu, hombre pavo- dice Pyro un poco lejos.
- Que necesitas cabeza de jalato- respondo en tono burlesco.
- Hace cuanto no luchamos tu y yo?- pregunta.
- Mucho tiempo, aun estamos en empate tres a tres, no lo olvides.
- Te desafió a un duelo.

Nos paramos en la mitad de un viejo taller en la ciudad de Brakmar, el hace brillar sus mano y ojos, eso significa que aumenta un poco sus fuerzas, yo concreto el poder de cada uno de mis músculos, huesos y neuronas (siempre supe que la clave de ganar estaba en la mente y no en la fuerza bruta), el se acerca e intenta ralentizarme, es mucho mas rápido que la ultima vez, pero yo también lo soy, evado sus ataques y trucos, cuando saca el reloj de su manga arrojo una mesa que inmediatamente es tragada por este, la veo hacerse añicos ante mis ojos y deseo que eso no me pase, el se teletransporta y golpea con el martillo en mi espalda, el golpe me saca el aire, pero logro asestarle un buen golpe con mi espada, queda aturdido, salto y me refugio detrás de otra mesa, el se acerca y se lo piensa, decide esperar que yo valla por el, concentro mis fuerzas, los últimos años mis técnicas con magia han mejorado bastante, salto y con mi espada evoco una pequeña nube negra densa como el petróleo de la cual sale un potente rayo que sacude a Pyro, voy por el, al verse indefenso hace aparecer vendas de la nada las cuales se envuelven en su cuerpo y se endurecen a tal punto de servirle de una cómoda pero pesada armadura, apenas se puede mover, me lanza un hechiso ralentizante, del cual escapo a los pocos segundos y con todas mis fuerzas estallo el filo de mi espada contra su acorazada cabeza, se tambalea y avanza usando sus pequeños saltos de tiempo y me coloca un martillazo en la frente, afortunadamente la cara de un enorme pavo sobre mi cabeza amortigua el golpe, y veo un punto débil, su vientre esta totalmente desprotegido, voy hacia el y esquivo un martillazo lo tomo con mis manos de la cabeza y lo arrojo muy alto, su pesada armadura lo hace torpe en el aire, salto y entierro mi espada en su vientre, en vez de sangre sale un denso polvo, unas viejas palabras de Pyro retumban en mi mente ( no se puede matar a un xelor ), con una sonrisa malvada aprieta mi espada contra su vientre y su cuerpo se la traga, me quedo anonadado, un enorme martillo golpea mi cerebro sacudiéndolo como un a equivocado y confundido limon en un partido de tennis ( algunos piensan que los yopukas no tenemos cerebro, yo pienso- vallanse al carajo).

- No eres malo- dice.
- Tu tampoco.
- Lo se, te invito un trago?
- Esta bien. - pienso en voz alta.

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ya postea mas ¬¬ %&? biggrin

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Demaciado Buenaa la historia me fasino y Cuando saldre yoo ^^ jajajaja :3 cuidate mucho chau y Suerte ^^
jajajajaj.

Slds.

Atte: Dalaisi

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