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¿Las noticias sobre las investigaciones gráficas del capítulo 1 de Picahari no han saciado vuestra sed de curiosidad? ¡Pues os invitamos a una ronda de croquis e ilustraciones de todo tipo, con este enfoque gráfico dedicado a la segunda parte de la zona!
 
«¡No os fijéis en el desorden, entrad, entrad!»
Ah, sí... Quizá deberíamos haberos prevenido de que no siempre es bonito... Pero si esta nueva mazmorra se parece al interior del estómago de un bwork (además, hasta ahora ninguno lo ha desmentido), este segundo capítulo de Picahari esconde unas pepitas de oro, como...
 

...esta.
¡Ajáa, ahora nos quejamos un poco menos, ¿eh?!


Tras una primera zona con claras influencias de los mundos de estilo western y del lejano oeste, esta vez son las pirámides y toda la fantasía relacionada las que están en el foco de este nuevo capítulo.
Pero, antes, habrá que plantarle cara a las criaturas que os harán arrastraros... ¡Tras la referencia ya evocada al famoso Shai-Hulud de la película Dune, los gusanos gigantes de la gran pantalla siguen inspirando a nuestros grafistas! ¿Quiénes, si no los graboides de la película Temblores, esas criaturas de las arenas que también moran bajo la tierra, podrían haber abierto esos agujeros en la roca del Cañón? ¡¿Quiénes?! ¡Seguro que un perforatroz no! ¡AH! ¡AH! ¿Y esos rastros sospechosos que barren la arena? ¿Quién los ha hecho? ¿Un gusabañón, quizá?

 
 


 

VS.

Está claro que no.



Otra referencia: el famoso Beetlejuice de Tim Burton, en que el desierto del mundo de los muertos también está habitado por serpientes de arena gigantescas.

Asimismo, notaréis que la referencia a Star Wars llega hasta esta parte de la zona, donde parece haberse averiado una de las vainas del Episodio 1: La amenaza fantasma
.

«Roger, lléname el depósito y comprueba el aceite, ya de paso».
 

Si lográis llegar al norte de la zona sin inconveniente, y sobre todo sin que os devore ninguna de estas orugas gigantes, llegaréis a lo que parece una ciudad arrasada. Los jeroglíficos grabados en algunos vestigios no dejan lugar a dudas: a los miembros del equipo gráfico les gusta el rock, llevan bigote y... ¡OH, DIOS MÍO, LLEVAOS A LOS NIÑOS!

En fin, que entre las serpientes del desierto y los grafistas, esto no va a ser moco de gusano... digo, de pavo.

Quien dice pirámide, dice jeroglíficos. Entre las vasijas rotas y las monedas de oro desparramadas por el suelo (porque, además de ser retorcidos, los grafistas son unos desordenados) podrían sonaros algunos símbolos... No os vamos a dar más pistas, no nos tengáis re-Tintín. (Juego de palabras patrocinado por Achís Temalo.)



Y para colmo de la ironía: la arquitecto jefe de esta parte de la zona se llama... ¡Milou! ¡En serio!

Como toda pirámide digna de tal nombre, las de Picahari no lo son menos. El folclore del Antiguo Egipto se ha aprovechado hasta el último detalle: mecanismos secretos, tesoros, momias parecidas a Mumm-Ra de los Thundercats, pero también chacales y escarabajos con mala fama. No cabe duda: ¡todo este mundillo pretende haceros morder el polvo!
 

entonces, un aura misteriosa flota sobre el ápice de las pirámides de todo el mundo. Según algunas teorías, son el fruto de criaturas extraterrestres. En cuanto a «musas», El quinto elemento y la serie Stargate no se quedan atrás para este segundo capítulo de Picahari.

Ahora ya lo sabéis todo (o casi) sobre el fondo gráfico de esta segunda zona de Picahari. ¡Nos vemos en el juego en Diciembre para que descubráis estos tesoros ocultos en primera persona!

Categoría: Graphism